¿Está usted de acuerdo o no con los famosos test denominados Rorschach, Árbol o el TAT, apreciación temática? Los cuales son aplicados para la postulación a un cargo laboral.
Bueno, el tema da para todo y para todos. Para muchos especialistas que han trabajado en el campo de la psicometría señalan que el resultado sobre algunas de las variables que aplican los mismos no arroja acuerdos en la forma de interpretación de los test. Considerando que en la mayoría de los casos las desviaciones en las conclusiones producen unas graves consecuencias en la selección de personal. Especialistas como Lilienfeld, Wood, James, Garb Howard han revelado una serie de deficiencias en los instrumentos aplicados. A continuación algo que señalan estos especialistas;
“No menos preocupante resulta saber que los análisis de la validez del Rorschach revelan su escasa capacidad para descubrir la mayoría de los trastornos psiquiátricos, si exceptuamos la esquizofrenia y otros desequilibrios caracterizados por desórdenes del pensamiento, tales como el trastorno bipolar (psicosis maniacodepresiva). Pese a las pretensiones de algunos abogados del Rorschach, este método no detecta, de una forma consistente, la depresión, los trastornos de ansiedad ni la personalidad psicopática (condición que se caracteriza por la falta de honradez, la insensibilidad y el nunca creerse culpable).
Además, aunque los psicólogos aplican frecuentemente el Rorschach para descubrir tendencias violentas, impulsivas y criminales, las investigaciones sugieren, en su mayoría, que tampoco sirve para estos propósitos. Ni hay motivo sólido que abone su empleo para detectar la pedofilia.
Han ido emergiendo nuevos problemas. Algunos datos sugieren que las normas del Rorschach destinadas a distinguir entre la salud y la enfermedad mentales son poco representativas de la población y yerran al reputar inadaptados muchos adultos y niños. En un estudio realizado en 1999 en un banco californiano de donantes de sangre, uno de cada seis de 123 adultos voluntarios tuvo evaluaciones supuestamente indicativas de esquizofrenia.
El error se incrementa a propósito de las minorías. Varios trabajos han demostrado que las evaluaciones hechas para afroamericanos, indios norteamericanos, naturales de Alaska, hispanos y centro y sudamericanos difieren notoriamente de las normales. En conjunto, la investigación suscita serias dudas sobre el uso de las manchas de tinta de Rorschach en psicoterapia y en peritajes judiciales.
Al TAT se le ha llamado "delicia del psicólogo y pesadilla del estadístico". Su desarrollo no suele ajustarse a ningún estándar: según el psicólogo presentará tantas o cuantas láminas, éstas o aquéllas. Añádase que las historias redactadas por los sujetos las interpretan la mayoría de los psicólogos intuitivamente, en vez de seguir un procedimiento de puntuación consolidado. En una encuesta reciente a un centenar de psicólogos ejercientes en ámbitos juveniles y familiares se descubrió que, al aplicar el TAT, sólo el 3% contaban con un sistema de puntuación estandarizado. Y se sabe que los psicólogos que interpretan el TAT intuitivamente tienden a exagerar en los diagnósticos de trastornos psíquicos.
Recriminaciones aparte, nuestras conclusiones están respaldadas por la investigación. Mientras nuestros hallazgos son negativos, quizá los otros estén pintando en rosa la imagen de los métodos proyectivos, inducidos por el selectivismo excluyente propio del dibujante. Sabido es que hay más probabilidades de que las revistas científicas publiquen los informes que demuestren que un procedimiento funciona que no los que lo encuentren fallido o inservible. Así pues, no es raro que los investigadores den carpetazo a sus datos negativos, que nunca saldrán a la luz.
A nosotros nos parece preocupante que los psicólogos apliquen pruebas proyectivas en situaciones para las que su validez no ha podido demostrarse. Muchas personas pueden sufrir graves consecuencias si unos diagnósticos erróneos influyen en los planes terapéuticos, en las normas de custodia o en las decisiones de los tribunales de justicia. Basándonos en nuestras investigaciones, urgimos con insistencia a los psicólogos que reduzcan la utilización de la mayoría de las pruebas proyectivas y que, cuando las hayan seleccionado debidamente, se limiten a puntuar e interpretar el corto número de variables que se ha comprobado fidedignas.
Nuestros resultados ofrecen también una lección más amplia a los psicólogos ejercientes, a los alumnos de psicología y al público en general: la de que aun a profesionales muy avezados pueden engañarles sus intuiciones y su fe en instrumentos de cuya eficacia no hay pruebas sólidas.”
Pero independientemente de la aplicación de estos y otros test, algunos hasta parecidos al tarot donde el postulante a un cargo se ve enfrentado a prácticamente una suerte de acertar, más que razonar su respuesta. Donde en un tiempo estipulado se siente como participando a quién quiere ser millonario y no así a las reales circunstancias que le demandará el cargo al cual postula. Lo preocupante es la proliferación de tantas Head Hunter que ofrecen el reclutamiento de personal, basados únicamente en dichos test. Y donde el segundo requisito luego del currículum vitae bien redactado es precisamente estos test que en la mayoría de los casos están siendo interpretados por jóvenes psicólogos, recién graduados. Convierte la selección de personal más en un negocio redondo para algunas Head Hunter que el aporte de una persona capaz y capacitada para un cargo en la empresa. Es también cuestionable que muchas de estas Head Hunter tienen una negociación previa con las empresas que las contratan ya hasta las formas de pagos a las mismas se basan en el sueldo que ofrecerán a los postulantes. En otras palabras, el pago de algunas empresas a las Head Hunter viene incluido en el sueldo de aquel que seleccionan.
Desde el plano de una real selección de personal donde también puede ir incluido algunos de estos test, para aquellos que sí crean en ellos deberían partir sobre la base de unas reglas específicas y mínimas que debiera tener derecho cualquiera que postula. Como primero, evidente un currículum vitae bien redactado. Como segundo, una presentación por parte de las Head Hunter sobre los puntajes que son asignados a las distintas pruebas. Y, donde la primera prueba debería ser una entrevista con enfoque al área profesional que se postula para evaluar con mayor precisión lo que a la final le interesa a la empresa, más que las mariposas con bastones o mirar unas manchas.
Queda un dilema por resolver y sería bueno saber qué opinión tiene usted sobre el mismo; ¿Estas cientos de pruebas proyectivas para la selección de personal hoy en día serán parte de un negocio redondo? Indudablemente, necesitamos conocer las experiencias personales al respecto.
Milagro Portillo
Consultora Internacional
Santiago, Chile